El Gobierno de Castilla-La Mancha ha reforzado su apuesta por la formación y el emprendimiento de las mujeres en el medio rural para favorecer su desarrollo profesional en condiciones de igualdad. La Consejería de Igualdad escenificó este impulso en Quintanar del Rey (Cuenca) durante una jornada sobre emprendimiento rural femenino en la que la organización FADEMUR entregó sus becas de apoyo al autoempleo.
La consejera de Igualdad, Sara Simón, situó esta línea de trabajo en el marco del II Plan Estratégico para la Igualdad de Oportunidades y en el objetivo de frenar el éxodo femenino. «Se trata de generar oportunidades para nosotras en el mundo rural», defendió, con acciones que combinan asesoramiento, ayudas al emprendimiento y formación en competencias clave.
Según Simón, la combinación de herramientas normativas y programas activos ha permitido desplegar itinerarios de capacitación —incluida la digital— que han alcanzado a más de 30.000 mujeres en los últimos cinco años.
Leyes y programas en marcha
La estrategia de Igualdad se apoya en marcos como la Ley contra la Despoblación y el Estatuto de las Mujeres Rurales. Sobre esa base, la Junta promueve la incorporación de mujeres a explotaciones agrarias y la diversificación de actividades hacia servicios y entornos digitales, con líneas de apoyo para iniciar proyectos o consolidar negocios y con planes de formación específicos.
«Llevamos años impulsándonos con marcos legislativos» que permitan abrir oportunidades en pueblos y comarcas, resumió la consejera. De estas políticas, añadió, se desprende una mayor presencia femenina en la agricultura y la ganadería y una expansión hacia negocios vinculados al sector servicios y al desarrollo digital, palancas para modernizar labores tradicionales y proyectar el futuro de los municipios rurales.
La jornada celebrada en Quintanar del Rey forma parte de esa red de acompañamiento, con asesoramiento técnico y formación continua, que Igualdad impulsa junto con entidades del sector. En este contexto se entregaron las becas de la edición de «Tierra de emprendedoras», el programa de FADEMUR (Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales) destinado a apuntalar iniciativas de autoempleo femenino.
Becas para el autoempleo
Las becas de este año distinguen proyectos de cinco provincias y distintos ámbitos de actividad. En Toledo, Laura Leal Barba fue reconocida por sus cultivos de pistachos, almendras y cereales en la Finca Los Barailes, una explotación que apuesta por la diversificación de cultivos de secano. En Ciudad Real, la beca recayó en Laura Bautista-Cerro Herrera por el impulso a la ferretería familiar Crimancha.
En Cuenca, Sandra y Raquel Palomares Descalzo obtuvieron apoyo para la modernización de su establecimiento de productos cárnicos, Alimentación La Comarca, con inversiones orientadas a mejorar proceso y servicio. En Guadalajara, la premiada fue Montse Illana Groba por su agencia de comunicación y marketing digital, Bis a Bis Comunicación, especializada en posicionamiento y contenidos. En Albacete, el reconocimiento fue para Esperanza Martínez Martínez por su tienda de moda Más que talla, enfocada en proximidad y atención personalizada.
Además, FADEMUR concedió una beca de reconocimiento a la escritora Silvia Sanz Fernández por «dar voz, dignidad y memoria» a las mujeres rurales de Castilla-La Mancha, un galardón que subraya el papel de la cultura en la visibilización del medio rural.
Presencia institucional
La entrega de becas contó, junto a la consejera, con la participación de la alcaldesa de Quintanar del Rey, Joaquina Saiz; la directora del Instituto de la Mujer, Teresa López; y la delegada de Igualdad en Cuenca, Ana Eloísa Olmeda. La presencia de responsables locales y regionales reforzó el enfoque transversal de la iniciativa y el trabajo en red con el tejido asociativo.
Simón enmarcó la colaboración con FADEMUR en la hoja de ruta de su departamento para consolidar proyectos viables, mejorar la capacitación —con especial atención a la competencia digital— y facilitar el relevo y la incorporación de mujeres a nuevas actividades. «Son motores de desarrollo para los pueblos», sintetizó.
