El Gobierno regional impulsa liderazgo con perspectiva de género en la 12ª Escuela Feminista

La consejera de Igualdad, Sara Simón, ha inaugurado en Guadalajara la XII Escuela de Pensamiento Feminista, una cita impulsada por la Consejería de Igualdad a través del Instituto de la Mujer y organizada en colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha y la Universidad de Alcalá. La jornada, en la que participa la coach y mentora Estela Plaza, reúne a más de un centenar de personas para abordar cómo transformar los modelos de liderazgo.

El programa pivota sobre un cambio de paradigma: dejar atrás estructuras jerárquicas y excluyentes asociadas a liderazgos masculinos para impulsar liderazgos feministas sustentados en la equidad, la cooperación y el bienestar. La Escuela se concibe como un espacio de aprendizaje práctico y reflexión crítica sobre cómo se decide, cómo se reparte el poder y cómo se cuidan los equipos.

La iniciativa llega en un contexto de alta tensión política, económica y social. La Consejería defiende que promover espacios de análisis y formación ayuda a comprender la propuesta feminista como proyecto de igualdad y de bienestar para el conjunto de la sociedad, más allá de identidades o etiquetas. Simón ha deslizado que el clima actual está “marcado” por liderazgos que hacen “apología del antifeminismo”, y ha situado la conciliación y los cuidados como una de las palancas pendientes.

Un giro en el liderazgo

La organización subraya que no se trata de sumar mujeres a viejos moldes, sino de revisar las reglas. “No debemos confundir el liderazgo ejercido por mujeres con el liderazgo feminista”, advirtió la consejera, subrayando que este último implica un cambio social profundo basado en la igualdad y en la colaboración.

La propuesta pone el foco en prácticas concretas: más horizontalidad, transparencia en la toma de decisiones, reconocimiento del trabajo de cuidados y mecanismos que eviten la exclusión en los equipos. Bajo esa premisa, el programa invita a analizar sesgos en organizaciones públicas y privadas, y a explorar herramientas de gestión que reduzcan brechas.

Durante la jornada se examinarán teorías de liderazgo feminista y experiencias de implantación. El objetivo es identificar barreras reales y palancas de cambio en ámbitos tan distintos como la administración, la empresa o la universidad, con especial atención al papel de la cultura organizativa.

Conciliación, barrera clave

Simón señaló que, pese a los avances, aún “queda camino por recorrer” para que las mujeres accedan y se mantengan en puestos de responsabilidad. El peso de la conciliación y las tareas de cuidado emerge como factor decisivo. Diversos estudios —entre ellos los promovidos por la Cámara de Comercio de España— sitúan la conciliación como una de las causas de la escasa presencia femenina en la dirección y en los mandos intermedios.

Ese diagnóstico no solo remite a permisos y horarios, sino a expectativas, penalizaciones implícitas y falta de corresponsabilidad. La Escuela plantea que cualquier estrategia de liderazgo que ignore este punto mantiene intacto el “techo pegajoso” que retiene a las mujeres antes incluso de topar con el techo de cristal.

La jornada propone integrar la igualdad en la gestión del talento, medir resultados y revisar procesos de selección y promoción. La organización defiende que el liderazgo feminista no es una etiqueta, sino un modo de trabajo que mejora el rendimiento y el clima laboral cuando incorpora la diversidad como criterio de eficacia.

España, avances y retos

En el plano comparado, la consejera destacó la posición de España. Citando datos del INE, señaló que la presencia de mujeres en los consejos del IBEX 35 ronda “prácticamente el 40%”, un hito que contrasta con etapas anteriores. Además, se refirió al informe “Women in business 2025”, según el cual España cuenta con una tasa de directivas que lidera la media de la UE.

Esos indicadores conviven con brechas persistentes en la alta dirección fuera de los grandes consejos, en puestos intermedios y en sectores altamente masculinizados. La Escuela aboga por una mirada integral que conecte políticas públicas, cultura empresarial y evaluación de resultados.

“Romper barreras” exige —subraya la organización— combinar marcos regulatorios, corresponsabilidad y nuevas métricas de éxito que incluyan bienestar, cooperación y equidad. Esa transición, insisten, no es simbólica: redefine cómo se reparte el poder y qué se premia en las organizaciones.

Una escuela con respaldo institucional

La XII edición refuerza su carácter académico y práctico con el apoyo de la UCLM y la UAH y la coordinación del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha. La Consejería reivindica “temas con actualidad y calidad” y la necesidad de sostener estos espacios de aprendizaje para traducir el debate teórico en decisiones cotidianas dentro de equipos y proyectos.

La sesión de apertura ha contado con la presencia de la delegada de la Junta en Guadalajara, Rosa María García, y de las delegadas de Igualdad de Guadalajara, Cuenca y Ciudad Real, Laura Gil, Ana Eloísa Olmeda y Manoli Nieto, respectivamente. La directora del Instituto de la Mujer, Teresa López Tomé, cerrará la Escuela esta tarde.

Con más de cien personas inscritas, la jornada aspira a consolidarse como foro de referencia regional. La organización confía en que la combinación de evidencia, estudio de casos y diálogo entre administraciones y universidad contribuya a extender prácticas de liderazgo que integren igualdad y resultados, más allá del plano declarativo.

La Consejería remarca que las políticas públicas deben acompañar ese proceso, garantizando formación, evaluación y continuidad. El reto, resume la propia Escuela, es convertir la igualdad en un criterio operativo de gestión y no en un apéndice: del discurso a la práctica, del eslogan al cambio organizativo medible.

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