El Gobierno regional inicia la formación en emergencias para directivos y responsables de prevención

El Gobierno de Castilla-La Mancha iniciará en octubre la formación ante emergencias dirigida al profesorado a través del Centro Regional de Formación del Profesorado (CRFP). El plan arranca con la capacitación de los equipos directivos y de los responsables de prevención de los centros educativos, según avanzó el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, durante una reunión con directores celebrada en Ciudad Real.

La primera fase, telemática, alcanzará a unos 2.000 miembros de equipos directivos y responsables de prevención. Después, una segunda etapa se dirigirá al resto del profesorado del sistema educativo regional. «Nuestro compromiso con el ciudadano es siempre una prioridad», subrayó Pastor al contextualizar una iniciativa que se activa en un momento de creciente complejidad climática y social.

El objetivo es extender la cultura preventiva y dotar a las comunidades educativas de conocimientos y habilidades para responder ante emergencias y catástrofes, ya sean de origen natural o humano. La formación se impartirá de forma escalonada y con soporte digital para facilitar su alcance en toda la región.

Dos fases de formación

El despliegue se organiza en dos hitos. En el primero, el CRFP formará a los equipos directivos y a los responsables de prevención de los centros. La modalidad será telemática y permitirá homogeneizar criterios de actuación y responsabilidades en caso de incidente.

Una segunda fase, también telemática, se extenderá a más de 5.000 docentes del resto de claustros. Esta ampliación pretende asegurar que todos los profesores, con independencia de su etapa o especialidad, dispongan de pautas claras para actuar con rapidez y seguridad.

La capacitación incluirá procedimientos básicos de autoprotección, coordinación interna y comunicación, así como la conexión con los protocolos de protección civil. El enfoque es práctico y orientado a la aplicación inmediata en los centros.

Aplicación en los centros

Cada curso, el alumnado deberá recibir al menos dos horas en Infantil y Primaria y cuatro horas en el resto de enseñanzas en materia de protección civil. Estas sesiones buscan que los estudiantes conozcan señales de alarma, rutas de evacuación y comportamientos seguros ante distintos escenarios de emergencia.

Los centros podrán organizar esta preparación mediante «formación en centros» y cursarla dentro de su horario laboral, en horas complementarias. Esta vía facilita la adaptación de los contenidos a la realidad de cada comunidad educativa y a la logística de cada colegio o instituto.

El consejero insistió en que la formación preventiva es una herramienta esencial para reforzar la seguridad y la resiliencia del sistema educativo. La estructura por fases, el soporte telemático y la obligación de dedicar tiempo específico con el alumnado buscan que la comunidad escolar esté mejor preparada para responder con eficacia ante situaciones imprevistas.

Deja un comentario