El Gobierno regional promueve incluir alimentos de calidad de Castilla-La Mancha en menús navideños

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprovechado la campaña navideña para reivindicar el consumo de alimentos con sello de garantía regional. El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha pedido que las mesas festivas se llenen de productos amparados por Campo y Alma y por las distintas certificaciones de la comunidad. «Tenemos una amplia variedad de alimentos de primer nivel; llevémoslos a nuestras mesas», subrayó.

La propuesta incluye un recorrido por entrantes, plato principal y postre seleccionados de entre las 41 figuras de calidad de Castilla-La Mancha, además de un guiño a los vinos de la región. Al mismo tiempo, la Junta trabaja para ampliar el mapa de sellos y ha reforzado la promoción exterior con un presupuesto específico en 2025.

Propuestas para el menú navideño

Para el aperitivo, la Consejería sitúa a la berenjena de Almagro y al queso manchego como referencias indiscutibles. El manchego, sugiere, puede servirse con miel de La Alcarria y nueces de Nerpio. El maridaje, en este inicio, llega con «excelentes vinos blancos» producidos en la región, con especial mención a la variedad Airén, tradicional en los viñedos manchegos.

En el principal, el cordero manchego aparece como plato fetiche, cocinado con ajo morado de Las Pedroñeras, cebolla y azafrán de La Mancha. La elaboración, apunta el consejero, se realza con cualquiera de los aceites de oliva virgen extra de las cuatro Denominaciones de Origen Protegidas de la comunidad. Como acompañamiento, el Pan de Cruz de Ciudad Real. Para el vino, la recomendación pasa por tintos de alguna de las 24 Denominaciones de Origen Protegidas o de la IGP Tierra de Castilla.

En el postre, el mazapán de Toledo ocupa el lugar central, con vinos espumosos de la región para brindar. El melón de La Mancha, habitual en otras fechas, queda fuera de la propuesta al no estar en campaña durante el invierno.

Nuevas certificaciones en preparación

La Junta mantiene abierta la vía para incorporar más productos a su sistema de calidad diferenciada. Entre los candidatos citados por Martínez Lizán figuran el pistacho, la lenteja y los hongos de La Manchuela. El departamento trabaja también para el envasado del arroz de Calasparra que ya se produce en el Coto arrocero de Las Minas, con el objetivo de completar su cadena de suministro y ganar trazabilidad.

El titular regional de Agricultura insistió en «aprovechar» la fortaleza vitivinícola del territorio —»somos viñedo y bodega del mundo»— y en seguir diversificando el escaparate agroalimentario con productos emblemáticos y otros en desarrollo bajo certificaciones de DOP, IGP u otras figuras reconocidas.

Peso del sector y presupuesto de promoción

El agroalimentario continúa como uno de los pilares económicos de Castilla-La Mancha. Según la Consejería, el conjunto del sector representa en torno al 17 por ciento del PIB regional y concentra más de un tercio de las exportaciones totales de la comunidad. El objetivo del Ejecutivo autonómico, dijo el consejero, es sostener esa posición y que el valor añadido repercuta en las explotaciones agrícolas y ganaderas.

Para apoyar esa estrategia, durante 2025 se han destinado 2,5 millones de euros a promoción. El plan incluye presencia en ferias agroalimentarias regionales, nacionales e internacionales; campañas en medios de comunicación; acciones en exteriores de grandes ciudades y activaciones en puntos de venta directa. La intención es reforzar el reconocimiento de marca de los productos con sello de calidad y mover consumo en origen y destino.

El impulso navideño se enmarca así en una política continuada de apoyo al campo y a la industria transformadora, con el sello Campo y Alma como paraguas comercial y con el vino, el aceite, los cárnicos y la dulcería tradicional —del cordero manchego al mazapán de Toledo— como tarjetas de presentación en los mercados.

Deja un comentario