El talento cinematográfico brilla en el 28 Festival Corto Ciudad Real

Una noche de verano, un patio lleno y una alfombra para el corto español. La 28 edición del Festival Corto Ciudad Real bajó el telón este sábado con su gala de premios en el patio del Museo del Quijote, cita que reunió a organización, jurado, patrocinadores y a buena parte de los equipos finalistas. El certamen, impulsado por la Concejalía de Juventud, vuelve a situar a la ciudad en el mapa del formato breve.

Nuez. Los galardones principales recayeron en las categorías de ficción, documental y animación, además de los reconocimientos al talento local, la dirección emergente, la mejor directora y el premio del público. La organización hace un balance «muy positivo» de una semana de cine con salas llenas y presencia activa de creadores.

Palmarés y nombres propios

El jurado coronó como mejor ficción a «Cara de Cona», dirigida por Guillermo Oliveira; en no ficción, el premio fue para «La Fuerza del Silencio», de Samuel Vela; y en animación se impuso «El Cuerpo de Cristo», de Bea Lerma. El palmarés se completó con varios reconocimientos que subrayan el carácter plural del festival.

  • Premio de ficción: «Cara de Cona» (Guillermo Oliveira).
  • Premio documental: «La Fuerza del Silencio» (Samuel Vela).
  • Premio animación: «El Cuerpo de Cristo» (Bea Lerma).
  • Premio local: «Conexiones inesperadas» (Óscar Toribio Carbayo).
  • Joven realizador: Julu Martínez García por «Los Rapaces».
  • Mejor directora: Alice Eça Guimaraes por «Porque hoy es sábado».
  • Premio del público: «In memoriam» (Teresa Bellón y César F. Calvillo).
  • Mención local del público: «003» (Daniel Chamorro).

Además, el autor del cartel de esta 28 edición, Jesús Rubio Bustos, recibió el premio del certamen de imagen por su obra «Anatomía de un segundo».

Un festival trampolín

El concejal de Cultura, Pedro Lozano, reivindicó el papel del evento como trampolín para nuevos creadores: «Potencia nuevas propuestas, tanto de autodidactas como de escuelas». Recordó, además, que el festival ya ha distinguido en otras ediciones a cineastas que más tarde han alcanzado reconocimiento nacional e internacional.

La cita, organizada por la Concejalía de Juventud, mantiene su vocación de escaparate y de criba. La sección oficial tuvo su sede en el Espacio Joven, mientras que el resto de proyecciones y actividades repartieron el pulso del programa por distintos puntos de la ciudad, lo que amplificó el alcance y acercó los títulos a públicos diversos.

Sedes llenas y creadores en sala

La dirección del festival destacó la respuesta del público y la rotación de escenarios. «Hemos llenado todos los días», aseguró Blanca Sáenz, una de las directoras, al enumerar espacios como el cine Gasset, la Plaza de la Merced —un escenario nuevo que se estrenaba—, el Museo López Villaseñor y el propio Espacio Joven. Para la organización, ese balance muy positivo confirma el interés por el corto y la capacidad de atracción del programa.

La presencia de equipos y jurados fue otro de los puntos fuertes. Según explicó la codirectora María José Gómez, los directores de documentales y animación llegaron el jueves, día en que se proyectaron sus secciones, y el viernes se sumaron los de ficción, además de autores locales y miembros del jurado que estaban por incorporarse. La jornada del sábado sirvió para la convivencia entre creadores, con una visita guiada por Ciudad Real impulsada por la Concejalía de Turismo.

La gala en el Museo del Quijote clausura una semana de proyecciones, encuentros y descubrimientos. Con el palmarés ya decidido y las butacas a rebosar, el 28 Festival Corto Ciudad Real refuerza su papel de vitrina para el talento emergente y consolida una comunidad de cineastas que encuentran aquí visibilidad, recorrido y, en no pocos casos, el primer hito de un currículum que despega.

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