Ciudad Real ha tomado la delantera en el turismo rural. La provincia se sitúa como la que más crece en España en número de viajeros y la segunda en pernoctaciones entre enero y agosto, según la última Encuesta de Ocupación Turística Rural del Instituto Nacional de Estadística. El Gobierno de Castilla-La Mancha subraya el “extraordinario” potencial del destino y enmarca los datos en una tendencia sólida.
El balance de los ocho primeros meses del año refleja un aumento del 61,1% en viajeros y del 33,5% en pernoctaciones, con un acumulado de 41.078 viajeros y 80.824 personas alojadas en la provincia. “Es un estímulo y todo un motivo de orgullo”, valoró el delegado provincial de Economía, Empresas y Empleo, Agustín Espinosa.
La mejora no es coyuntural. Solo en agosto, Ciudad Real registró un repunte del 113% en viajeros y del 49,3% en pernoctaciones en alojamientos de turismo rural, un comportamiento que el Gobierno regional atribuye a un sector “cada vez más profesionalizado” y a una oferta que gana en calidad y diversidad.
Lidera el crecimiento en viajeros
Los datos de enero a agosto sitúan a Ciudad Real en cabeza del crecimiento en viajeros a nivel nacional y como segunda provincia por incremento en pernoctaciones en el ámbito del turismo rural. La comparación interanual muestra avances por encima de la media en ambos indicadores.
El tirón del mes de agosto consolida la tendencia. Espinosa subraya que la evolución confirma el vigor de una actividad que ha hecho de la profesionalización su palanca. “También ofrece calidad en los 295 establecimientos rurales”, apuntó, en referencia al tejido provincial especializado en estancias fuera del circuito hotelero tradicional.
Para la Junta, el salto cuantitativo de los flujos —tanto en número de viajeros como en noches contratadas— refuerza la posición de Ciudad Real en el mapa del turismo interior. La combinación de atractivos naturales, culturales y gastronómicos, junto a una red de alojamientos en expansión, explica parte del avance.
Récord en alojamientos extra hoteleros
Ciudad Real firma sus mejores resultados de enero a agosto en alojamientos extra hoteleros tras dos décadas de crecimiento. La provincia encadena progresos que se extienden a todo el turismo reglado, que “viene de registrar también el mejor dato de viajeros de toda la serie histórica”, según la valoración del Ejecutivo autonómico.
La capacidad instalada respalda esa mejora. Más de 860 alojamientos de toda tipología suman 12.851 plazas en la provincia, lo que permite absorber la demanda y mejorar la rentabilidad del destino. Dentro de esa oferta, el segmento rural se consolida con 295 establecimientos orientados a experiencias en entornos naturales y patrimoniales.
Este músculo se traduce en un mayor peso del turismo interior en la economía local y en un flujo más estable a lo largo del año. La diversificación del catálogo —casas rurales, complejos de agroturismo y otras fórmulas extra hoteleras— facilita captar perfiles distintos de viajeros y alargar las estancias.
Estrategia y apoyo hasta 2030
El Gobierno de Castilla-La Mancha vincula estos resultados con una estrategia de acompañamiento público. El sector, recalca Espinosa, “sabe que cuenta con el respaldo institucional y económico del gobierno que preside Emiliano García-Page”.
La hoja de ruta en marcha se prolonga hasta 2030 y define el turismo como actividad estratégica para la economía regional. El plan pone el foco en la creación de empleo, la modernización de la oferta y la fijación de población en el medio rural, objetivos alineados con la evolución positiva de la demanda.
Con la inercia del verano y el refuerzo de la red de alojamientos, la provincia aspira a consolidar su posición entre los destinos rurales más dinámicos del país. El reto, según la Junta, es mantener el ritmo de crecimiento con calidad, profesionalización y una oferta capaz de sostener los buenos registros más allá de los picos estacionales.
