Ciudad Real ha distinguido este 27 de noviembre a la historiadora estadounidense Carla Rahn con un acto en el Museo López-Villaseñor. El alcalde, Francisco Cañizares, le entregó una réplica de la Carta Puebla y la investigadora firmó en el libro de honor del Ayuntamiento.
El reconocimiento subraya el vínculo de Rahn con la capital manchega desde 1969, cuando residió un año para documentar la historia local. De aquel trabajo surgió la obra «Las ordenanzas del Ayuntamiento de Ciudad Real en 1632. Retrato de una ciudad en las llanuras», referencia que, según el Consistorio, sigue siendo utilizada por especialistas. Tras aquella etapa, Rahn consolidó una trayectoria de prestigio internacional y fue distinguida el pasado año con el Premio de Historia Órdenes Españolas, que recogió de manos del Rey Felipe VI.
Un vínculo nacido en 1969
La relación entre Rahn y Ciudad Real arranca con sus primeras investigaciones, cuando optó por instalarse en la ciudad para consultar archivos y fuentes locales. Ese trabajo cristalizó en un estudio sistemático de las ordenanzas municipales de 1632 que retrata la vida institucional y social de una urbe en la llanura manchega.
El Ayuntamiento destaca la vigencia de aquella publicación, que historiadores locales continúan citando por su metodología y por abrir el foco a miradas externas. Cañizares subrayó la apuesta de Rahn por empezar su carrera en un destino poco habitual para una joven investigadora extranjera y valoró su aportación como una de las primeras aproximaciones de alto nivel científico sobre la ciudad.
Reconocimiento municipal
El acto, celebrado en el Museo López-Villaseñor, puso el acento en ese legado. Además de la entrega de la réplica de la Carta Puebla, la homenajeada firmó en el libro de honor del Ayuntamiento, un gesto reservado a visitas de relevancia institucional.
El alcalde enmarcó el homenaje en el propósito de agradecer a una investigadora «que ha alcanzado el máximo reconocimiento» su temprana dedicación a Ciudad Real. La ceremonia contó con la asistencia del presidente de la Real Academia de las Ciencias Morales y Políticas, Benigno Pendás, respaldando el carácter académico del tributo.
Palabras de la homenajeada
Carla Rahn expresó su gratitud por el recibimiento y señaló que la ciudad «ha cambiado mucho» desde su estancia en 1969. Se mostró satisfecha por el crecimiento urbano y cultural observado en su regreso.
La historiadora compartió recuerdos de su etapa de investigación, entre ellos «las muchas horas que pasé en la Casa de Cultura». Esas jornadas de archivo y consulta sembraron la base de una obra que el Ayuntamiento considera pieza clave para comprender la Ciudad Real del siglo XVII y que marcó el comienzo de una carrera académica reconocida fuera y dentro de España.
Con este homenaje, el Consistorio reivindica el papel de la investigación histórica en la construcción de la memoria local y el valor de quienes, desde fuera, han contribuido a situar la ciudad en el mapa de los estudios humanísticos.



