La Comisión Municipal de Absentismo Escolar elabora un protocolo para acortar tiempos de intervención

La Comisión Municipal de Absentismo Escolar de Ciudad Real ha celebrado este lunes su cuarta reunión con un objetivo concreto: cerrar un protocolo de coordinación que permita actuar antes ante cada caso detectado. El Ayuntamiento quiere acortar los plazos desde que un centro o servicio detecta la ausencia reiterada hasta que se despliegan las medidas de intervención.

En la mesa se han sentado las concejalas de Servicios Sociales y de Educación, personal técnico de ambas áreas, representantes del profesorado y de las AMPAS, Policía Local y un inspector de la delegación provincial de la consejería de Educación de la Junta de Comunidades. La prioridad es que todas las partes trabajen con el mismo guion y a la misma velocidad.

La propuesta en la que se trabaja pasa por reducir a la mitad los tiempos de intervención, hoy fijados en torno a cuatro meses entre la primera señal y la activación formal del protocolo. Educación plantea unificar criterios con centros, Servicios Sociales y Delegación para acortar ese ciclo «de cuatro meses a dos», resumió la edil María José Escobedo.

Un protocolo más ágil

El documento que ultima la comisión busca homogeneizar procedimientos y plazos para que, una vez detectada una ausencia injustificada, se activen de forma automática los avisos y las entrevistas con la familia, así como el contacto con los servicios municipales y, si procede, con la Delegación.

El énfasis, según trasladó Educación, está en saber «cómo actuar ante un caso» con una hoja de ruta común, de modo que no se pierdan semanas entre comunicaciones y derivaciones. La coordinación entre áreas y centros es el eje que debe evitar repeticiones de trámites y lagunas en el seguimiento.

Esta reorganización no introduce medidas punitivas nuevas, sino que reordena las ya existentes y fija un calendario claro para cada fase. La meta: que la respuesta sea más temprana y sostenida, especialmente en los casos con mayor riesgo de cronificación.

Campaña para implicar a la ciudad

En paralelo, el Ayuntamiento prepara una campaña de sensibilización contra el absentismo dirigida a familias, equipos directivos, colegios e institutos. El mensaje incidirá en la asistencia diaria como derecho y obligación, y en la importancia de las alertas tempranas.

La concejala de Servicios Sociales, Aurora Galisteo, subrayó la necesidad de que cualquier anomalía llegue rápido a los servicios municipales: «Que ningún escolar deje de acudir a clase sin una voz de alerta». Esa alerta puede partir de un vecino, un familiar, un compañero o un docente.

Servicios Sociales considera «clave» la implicación de la ciudad para que la presencia en el aula sea la norma en las etapas obligatorias. La campaña buscará reforzar esa red de detección comunitaria y facilitar canales de aviso claros.

Quién está en la mesa

La comisión reúne a las dos concejalías implicadas, el profesorado y las asociaciones de madres y padres, además de la Policía Local y la inspección educativa de la Junta de Comunidades. Este perímetro pretende asegurar que cada eslabón de la cadena —centros, servicios municipales y autoridad educativa— coordine su respuesta.

La Policía Local aporta su capacidad de mediación y presencia en el entorno, mientras que la inspección garantiza la alineación con los procedimientos autonómicos. El papel de las AMPAS es clave para trasladar mensajes y apoyar el seguimiento con las familias.

Con este esquema, la Comisión Municipal de Absentismo Escolar aspira a pasar de intervenciones tardías a actuaciones preventivas y en tiempo útil, de cuatro meses a dos como horizonte operativo, y con una comunidad movilizada en favor de la asistencia regular a clase.

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