La Fiesta de las Paces de Villarta de San Juan es Bien de Interés Cultural

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha declarado Bien de Interés Cultural, en la categoría de Bien Inmaterial, la Fiesta de las Paces de Villarta de San Juan (Ciudad Real). El Ejecutivo autonómico reconoce así una tradición con siglos de arraigo que la Junta describe como popular y religiosa, con un marcado componente simbólico en torno a la pólvora.

“Es una celebración única, profundamente arraigada, que mezcla devoción, tradición y pólvora”, resumió la portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, al detallar el alcance de la protección patrimonial.

Se celebra entre el 23 y el 26 de enero en honor a la Virgen de la Paz. El calendario festivo incluye actos comunitarios y religiosos, y tiene su epicentro en distintos espacios del municipio, con la participación de peñas y asociaciones locales que sostienen el rito desde hace generaciones.

Qué se reconoce

La declaración como Bien de Interés Cultural en la categoría de inmaterial ampara el conjunto de prácticas y manifestaciones que conforman la Fiesta de las Paces, según la Junta. Padilla subrayó que la celebración trasciende el mero calendario festivo por su fuerza identitaria en Villarta de San Juan y su continuidad a lo largo del tiempo.

El reconocimiento llega tras años de proyección comarcal y regional y refuerza el valor de una liturgia popular que ha pervivido con rasgos propios en la provincia de Ciudad Real.

Calendario y ritos

El programa arranca la noche del 23 de enero con la hoguera en la plaza de la ermita. A partir de ahí se encadenan la ofrenda floral a la imagen de la Virgen de la Paz y la procesión por las calles del municipio, ejes de una devoción que moviliza a los vecinos en distintos puntos del recorrido.

La participación vecinal es masiva y muy estructurada: peñas y grupos se distribuyen en tramos y emplazamientos señalados del itinerario, donde preparan y ejecutan sus acciones rituales con pólvora durante el paso de la imagen.

Pólvora como rasgo distintivo

El uso de cohetes durante la procesión es el elemento que singulariza las Paces. Según explicó Padilla, los lanzamientos funcionan como gesto de agradecimiento y petición, asociado a promesas y exvotos que las peñas renuevan cada año.

Treinta peñas llegan a lanzar cerca de 200.000 cohetes durante el recorrido procesional, según la Junta. El clímax llega al alcanzar el mirador de la iglesia de Santa María la Mayor.

El momento culminante es la denominada «Operación 2.000»: 2.000 docenas en apenas un minuto desde el mirador de la iglesia de Santa María la Mayor. Este estallido coordinado, descrito por el Ejecutivo como “espectacular”, concentra el pulso de la fiesta y su carácter sonoro y visual.

Raíces históricas y reconocimientos

Sus orígenes se remontan al siglo XIV, tras la paz entre Enrique de Trastámara y Pedro I el Cruel. A partir de ese hito, la tradición habría ido sedimentando sus ritos hasta alcanzar la forma actual, con elementos que han permanecido en el tiempo, de acuerdo con la versión oficial.

La celebración ya contaba con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional desde 1994. Con la nueva catalogación como Bien de Interés Cultural, se consolida el estatus patrimonial de una cita que combina fe, comunidad y pólvora en el corazón de La Mancha.

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