La Ludoteca Municipal de Verano Inclusiva se desarrolla en La Bruja Fusa

La Ludoteca Municipal de Verano Inclusiva de Ciudad Real ha estrenado sede y enfoque. La actividad se desarrolla este verano en la escuela de música infantil La Bruja Fusa, en virtud de un convenio entre este centro, el Patronato Municipal de Personas con Discapacidad y la Concejalía de Servicios Sociales. El Ayuntamiento prevé que más de 400 niños y niñas, con y sin discapacidad, pasen por sus aulas a lo largo de la campaña estival.

El programa, gestionado por la Concejalía de Servicios Sociales y el Patronato de Personas con Discapacidad, arrancó el 22 de junio y se prolongará hasta el 14 de agosto, en horario de mañana. Su objetivo es reforzar la conciliación familiar durante las vacaciones escolares, incorporando además un contenido educativo con sello propio.

La novedad no es solo logística. La propuesta gana en contenidos con un itinerario centrado en la música y la sostenibilidad, respaldado por equipos docentes especializados y apoyos específicos para la atención inclusiva.

Nueva sede y convenio

El traslado a La Bruja Fusa llega mediante una colaboración público-privada que, según la Concejalía, permite elevar el listón del servicio. La responsable del área, Aurora Galisteo, lo define como “un salto importante en calidad” por la combinación de instalaciones, personal y programación. Esta fórmula, añade, es una vía “eficiente” para mejorar la oferta municipal y dinamizar la actividad económica en verano.

Las instalaciones del centro musical, diseñadas para trabajo por rincones y talleres, facilitan el despliegue de grupos y dinámicas simultáneas. La organización prevé atender casi 400 demandas familiares durante todo el periodo, con una planificación semanal que reparte espacios y recursos en función de edades y necesidades de apoyo.

Enfoque musical y sostenible

La dirección de La Bruja Fusa subraya el valor de sacar a los menores del formato de aula habitual para trabajar comunidad, escucha y creatividad. “Un espacio diferente, con música, de ser amigos y aprender juntos”, resume su directora, Mercedes Cabanes.

El hilo conductor es un programa en torno a la educación musical y al medioambiente. Se elaboran instrumentos con materiales reciclados, se introducen ritmos y juegos sonoros y se fomentan rutinas de cuidado del entorno. Las familias han mostrado buena acogida a estas prácticas, que conectan aprendizaje, juego y hábitos sostenibles.

Apoyo especializado

El proyecto cuenta con el respaldo de AUTRADE, que aporta tres profesionales durante las jornadas de ludoteca. Su intervención refuerza la adecuación de las actividades para niños y niñas con trastorno del espectro del autismo y otros perfiles de diversidad funcional, dentro de un marco de participación conjunta con el resto de grupos.

La coordinación entre el equipo educativo del centro, los servicios municipales y los especialistas de apoyo permite adaptar ritmos, anticipar actividades y ofrecer materiales accesibles sin segregar dinámicas.

Plazas, horarios y precio

La ludoteca está dirigida a menores de 6 a 12 años y funciona de 8.30 a 14.30. La organización se articula en turnos semanales con un total de 50 plazas, que se completan de forma progresiva a lo largo del verano.

El coste para las familias es reducido: 5 € en concepto de matrícula. La combinación de precio simbólico, enfoque inclusivo y contenidos curriculares diferenciados busca facilitar el acceso y asegurar continuidad asistencial durante las semanas sin clase.

Con el cambio de sede y la suma de apoyos especializados, la ludoteca municipal añade capacidad, mejora recursos y consolida un modelo centrado en la experiencia práctica: música para aprender, jugar y convivir, con la sostenibilidad como pauta diaria.

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