La ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones avanza sin votos en contra

El Consejo Local de Movilidad de Ciudad Real ha avalado el borrador de la ordenanza que regulará la futura Zona de Bajas Emisiones (ZBE), sin ningún voto en contra. El texto, que fija el marco para limitar el acceso de vehículos más contaminantes en un perímetro urbano concreto, da así el paso previo a la aprobación inicial en el pleno. El objetivo es cumplir la normativa estatal y europea sobre calidad del aire, adaptada a la escala y particularidades de la ciudad.

La propuesta incorpora un paquete técnico con el alcance de la ZBE y su operativa diaria, así como un sistema de registro y control que permitirá poner en marcha la ordenanza con reglas claras y verificables. El Ayuntamiento sostiene que la implantación será gradual y proporcionada, pensando en el impacto real sobre la movilidad cotidiana y la actividad económica del centro.

“Es un paso más hacia la implantación de la ZBE y lo hemos hecho ajustándolo a la realidad de Ciudad Real”, expresó de forma sintética el concejal de Movilidad, Miguel Hervás, al término de la reunión.

Apoyos y abstenciones

El encuentro se celebró en el salón de plenos del Ayuntamiento con participación de los grupos municipales y representantes del tejido asociativo. El borrador salió adelante sin votos en contra y con las abstenciones de Vox, PSOE y Apedal, un desenlace que, según se trasladó en la sesión, evidencia un clima de trabajo orientado al acuerdo.

El edil explicó que el documento ha sido compartido previamente con los miembros del Consejo, que dispusieron de un periodo para analizarlo y remitir observaciones. Parte de esas aportaciones se ha incorporado al texto final, que ahora enfila su tramitación ordinaria hacia el pleno municipal.

Hervás subrayó que la ordenanza “se ha diseñado para compatibilizar la protección ambiental con los desplazamientos habituales de los vecinos y el pulso económico del centro”.

Perímetro y control

El borrador incluye anexos específicos que precisan el ámbito de aplicación y el marco operativo de la ZBE. La delimitación del perímetro se ha ajustado a partir de mediciones reales tras la instalación de medidores de calidad del aire en distintos puntos de la ciudad, con el fin de intervenir donde se registren mayores necesidades.

Además, se ha presentado la plataforma de registro y el sistema de control de accesos asociados a la ZBE. Este dispositivo permitirá identificar vehículos, gestionar autorizaciones y garantizar que las limitaciones se apliquen de forma homogénea y comprobable.

El Ayuntamiento sostiene que la futura zona será menos restrictiva que otros modelos y que no generará grandes inconvenientes, al estar orientada a reducir emisiones sin bloquear el día a día de residentes, comerciantes y servicios.

Próximos pasos y objetivos

La ordenanza continuará su recorrido administrativo y se elevará al próximo pleno para su aprobación inicial. A partir de ahí, seguirá la tramitación prevista, con los plazos habituales para alegaciones y ajustes técnicos si fueran necesarios.

El Consistorio destaca la participación del tejido asociativo en la elaboración del texto y en el análisis de su impacto en la movilidad urbana. La hoja de ruta pasa por un despliegue ordenado, con mecanismos de control y una comunicación transparente para facilitar la transición.

Con esta iniciativa, el Gobierno local aspira a alinear Ciudad Real con los estándares de calidad del aire que rigen en España y en la Unión Europea y a afianzar un modelo urbano más sostenible y saludable, manteniendo la funcionalidad del centro y la accesibilidad para los desplazamientos esenciales.

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