Las galerías subterráneas del Torreón, en Ciudad Real, volverán a abrir al público en las próximas semanas tras la actuación municipal que ha resuelto las humedades que obligaron a su cierre. Turismo reactivará las visitas guiadas durante octubre después de que el alcalde, Francisco Cañizares, y un grupo de guías recorrieran hoy el espacio para comprobar su estado.
El Ayuntamiento ha destinado alrededor de 60.000 euros a la rehabilitación, según confirmó la concejal de Turismo, Cristina Galán, que definió el recurso como “muy importante” y “muy demandado”. La edil sostuvo que la reapertura “debía hacerse cuanto antes”, en un contexto marcado por el reciente reconocimiento de la UNESCO al Geoparque “Volcanes de Calatrava. Ciudad Real”.
Las galerías subterráneas del Torreón reabrirán al público en las próximas semanas tras las obras para eliminar humedades. La decisión se adopta tras una inspección in situ realizada por el equipo municipal, con el objetivo de retomar la oferta de visitas guiadas en el centro histórico.
Rehabilitación para atajar humedades
La intervención ha tenido como propósito solucionar filtraciones y mejorar la seguridad en el recorrido. De acuerdo con la información municipal, la actuación ha permitido ampliar uno de los pasillos en 3 metros, además de consolidar elementos estructurales y optimizar el acceso.
En la visita participaron el alcalde y profesionales del sector, que verificaron el resultado de los trabajos. La concejal Galán subrayó que la ciudad “está de enhorabuena” por recuperar un activo patrimonial de primer orden.
Desde el ámbito profesional, la guía Cristina Sánchez recordó el interés ciudadano y el valor histórico y geológico del enclave, que forma parte del relato subterraneo asociado a la evolución urbana de Ciudad Real.
Visitas guiadas este mes de octubre
La Concejalía de Turismo prevé activar el calendario de visitas a lo largo de octubre, con recorridos organizados y aforos controlados. No se han detallado fechas ni turnos concretos por el momento, pero la reapertura se plantea “en las próximas semanas”.
El área municipal insiste en el carácter divulgativo de la propuesta, orientada a residentes y visitantes que quieran conocer “desde dentro” uno de los espacios más singulares del casco histórico.
La reactivación del recurso servirá, además, para canalizar la demanda acumulada durante el cierre y reforzar la oferta cultural en otoño, una de las etapas de mayor actividad turística en la ciudad.
Relación con el Geoparque
La reapertura coincide con la inclusión del Geoparque “Volcanes de Calatrava. Ciudad Real” en la Red Mundial de Geoparques de la UNESCO, un reconocimiento que eleva el interés por los recursos geológicos y patrimoniales de la provincia.
Galán vinculó la vuelta de las visitas a este contexto: “era imprescindible” recuperar el acceso a un enclave que ayuda a interpretar la historia local y su sustrato geológico. La iniciativa refuerza el posicionamiento turístico del municipio en un año clave para la marca del Geoparque.
Cómo son las galerías
El origen de estas estructuras es incierto, aunque podrían haber servido como bodegas o almacenes. El acceso se realiza por una escalinata de acero que desemboca en el primer nivel de la galería principal. Desde ese punto parten otras dos a ambos lados y un tramo adicional desciende a un nivel inferior.
La galería principal mide aproximadamente 11,5 metros de largo por 2 metros de ancho, con una altura de 3 metros en el extremo superior. A la entrada, dos arcos de medio punto de ladrillo refuerzan los accesos laterales y estructuran el paso hacia los corredores secundarios.
Uno de los ramales laterales alcanza ahora 5 metros de longitud desde el arco de entrada, tras su ampliación en la última intervención. El otro se extiende unos 15 metros, con un ancho variable según el tramo. En el extremo inferior, se documentó un espacio cuadrangular que habría distribuido el tránsito hacia otros corredores hoy desaparecidos.
La configuración del conjunto —con niveles escalonados, arcos de refuerzo y cambios de sección— aporta claves sobre su posible uso logístico y de almacenamiento, además de explicar su singularidad como espacio visitable en el subsuelo urbano.
