Los ciudadrealeños celebran la Octava de la Virgen del Prado en la Catedral

Ciudad Real ha celebrado este sábado la Octava de la Virgen del Prado con una misa solemne a las 10.30 horas en la Catedral de Ciudad Real. La eucaristía, ofrecida por la Real e Ilustre Hermandad y Corte de Honor, fue oficiada por Bernardo Torres Escudero y reunió a numerosos fieles en uno de los hitos devocionales del calendario local.

Entre los asistentes se encontraban el alcalde, Francisco Cañizares, miembros de la corporación municipal, representantes de los cuerpos y fuerzas de seguridad, así como las figuras tradicionales del Pandorgo, la Dulcinea y las Damas de hogaño. La nave principal se llenó para acompañar a la Virgen del Prado en una jornada marcada por la liturgia, la tradición y la música sacra.

La Octava se enmarca en los actos en honor de la patrona y refuerza el vínculo entre la vida religiosa y la institucional en la capital manchega. La celebración combinó mensaje pastoral, reconocimiento a quienes sirven a la hermandad y un amplio repertorio coral y de órgano.

Misa en la Catedral

En su homilía, el consiliario de la hermandad subrayó el sentido espiritual de la fecha. «Hoy celebramos que María es reina, reina del amor, de la fidelidad y de la obediencia a Dios», señaló. Invitó, además, a imitar su ejemplo como camino de encuentro con Cristo. La ceremonia transcurrió con sobriedad y participación, en un templo que presentó gran afluencia.

La imagen de la Virgen del Prado presidió la liturgia desde el altar mayor, en un ambiente de recogimiento. La Hermandad y su Corte de Honor reforzaron el carácter solemne de la función, que forma parte de las tradiciones más arraigadas de la ciudad.

Presencia institucional y tradición

Finalizada la misa, y como marca la costumbre, la hermana mayor saliente ofreció un aperitivo a las autoridades. En ese marco, el presidente de la hermandad, Jesús González Adánez, entregó dos cuadros con la estampa de la Virgen —popularmente, «la morena del prado»—: uno al predicador de la Octava y otro a Antonia Mena Muñoz, quien deja el cargo.

Antonia Mena Muñoz cede el testigo a María Luisa Fernández-Bravo Serrano, en un relevo que la hermandad oficializó en este día señalado. El gesto simboliza continuidad y servicio dentro de una institución que sostiene buena parte del tejido devocional y festivo de Ciudad Real.

Música y devoción

La parte musical corrió a cargo de la Coral Polifónica Santísima Trinidad, de Torralba de Calatrava, y del organista de la Catedral, Pedro Pablo López. El programa alternó piezas litúrgicas y devocionales, con el «Ecce ancilla Domini», el «Ten piedad» y el «Gloria» en los ritos iniciales y el «El Señor nos ha reunido junto a él» en el ofertorio.

Durante la comunión sonaron el «Magníficat», «Anima Christi» y «Signore delle Cime», que dieron paso al tramo final con la «Salve Regina» y el himno de la Virgen del Prado. La combinación de órgano y polifonía sostuvo el tono solemne de la función y acompañó el flujo de la ceremonia con precisión.

La jornada concluyó con aplausos contenidos y una salida ordenada del templo. La Octava de la Virgen del Prado volvió a reunir a fieles y representantes públicos en torno a una devoción que, año tras año, mantiene su pulso en la vida cívica y religiosa de la capital manchega.

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