Ciudad Real despide el año con migas y gachas al aire libre en el Parque de Gasset. Más de 3.000 personas se han congregado en torno a la Fuente de la Talaverana para brindar por 2026 y compartir un plato tradicional al mediodía, en una cita que une gastronomía popular y convivencia vecinal.
La convocatoria, uno de los rituales más arraigados en la capital, ha reunido a familias, peñas y corredores que enlazan la jornada festiva con la carrera matinal. Catorce peñas, asociaciones y hermandades han encendido los fogones desde primera hora pese al frío para atender una cola constante de comensales.
El Ayuntamiento ha trasladado este 31 de diciembre las Migas de Fin de Año al Parque de Gasset y mantiene música en directo hasta las 16.30. Las primeras raciones se han servido justo después de la LII Carrera del Pavo, que ha marcado el arranque del reparto. La Concejalía de Festejos subraya que el cambio facilita el “tardeo” y concentra a paseo, familias y deportistas en un mismo entorno.
Cambio de ubicación al Gasset
La decisión de mover la celebración al Parque de Gasset ha tenido respaldo institucional y buena respuesta de público. El alcalde, Francisco Cañizares, y concejales de la corporación han recorrido los puestos para saludar a cocineros y voluntarios. «Ha sido un acierto», resumió la concejal de Festejos, Mar Sánchez, que destacó el efecto llamada del nuevo emplazamiento.
«Este año el tardeo comienza en el Parque de Gasset», apuntó la edil, que agradeció a la Federación de Peñas y al resto de colectivos su implicación en la organización y el servicio de raciones. El parque permite mayor tránsito de visitantes, combinación con el paseo matinal y una mejor distribución de los equipos de cocina.
Raciones tras la Carrera del Pavo
Las primeras cazuelas han empezado a salir nada más terminar la LII Carrera del Pavo. La cercanía horaria ha atraído a corredores en busca de calor y a familias que han convertido la espera en sobremesa anticipada. La estampa, repetida año tras año, refuerza la costumbre de despedir el ejercicio con cuchara y brindis entre amigos.
La afluencia se ha mantenido constante desde mediodía, con el habitual trasiego de platos de migas y gachas que comparten protagonismo con los brindis. La organización ha repartido raciones sin interrupción, ajustando la salida de peroles a la demanda y al ritmo de la música en directo.
Logística e ingredientes
Para sostener el servicio, el Ayuntamiento ha puesto a disposición de las peñas y asociaciones los insumos necesarios. El Consistorio ha suministrado pan, aceite, carne y vino para responder al volumen de asistentes, además de agua y condimentos para las gachas.
- 320 bolsas de 1 kg de pan
- 16 garrafas de 5 litros de aceite
- 165 kg de panceta
- 165 kg de chorizos
- 80 kg de ajos
- 16 kg de «sala» (según el inventario municipal)
- 224 botellas de vino
- 16 garrafas de 10 litros de agua
- 4 kg de harina de almortas y pimentón
El aprovisionamiento, coordinado por Festejos, ha permitido a los equipos de cocina mantener la cadencia de raciones y la uniformidad de las elaboraciones a lo largo de la jornada.
Música y antesala de Reyes
La programación incluye música en directo con villancicos populares hasta primera hora de la tarde, lo que prolonga la convivencia en el parque y anima el paso del mediodía al «tardeo». El dispositivo festivo se completa con la mirada puesta ya en la Cabalgata de Reyes, cuyos detalles se darán a conocer en una rueda de prensa prevista para este viernes.
Con el cierre del 2025 en clave gastronómica y musical, la ciudad encadena tradición y calle como preámbulo del tramo final de las fiestas navideñas.
