Ciudad Real recuperó este sábado la Festividad de San Cristóbal con una alta participación en el Barrio del Pilar. La iglesia de Nuestra Señora del Pilar acogió una solemne función religiosa y, a continuación, se bendijeron vehículos antes de iniciar la procesión. La estampa fue la de otros años: vecinos, conductores y una caravana motorizada escoltando al patrón.
El alcalde, Francisco Cañizares, asistió junto a miembros de la corporación municipal y representantes de distintas entidades locales. La Hermandad de San Cristóbal, renovada y con nuevo hermano mayor, planteó esta edición como un relanzamiento de una tradición muy arraigada en el barrio. El área de Movilidad ofreció respaldo municipal para consolidar el impulso.
El objetivo: dar visibilidad a la cita y reanudar un programa festivo sencillo pero reconocible, con culto, bendición, recorrido procesional y verbena. La respuesta vecinal acompañó durante toda la tarde.
Ceremonia y bendición
La función religiosa fue oficiada por Juan Carlos Fernández de Simón Soriano en el templo del Pilar. Tras la misa, conductores de distintos perfiles pasaron con sus vehículos para recibir la bendición y una imagen de San Cristóbal, que muchos guardarán como protección en carretera.
El acto religioso y la bendición concentraron el grueso de la participación, con familias y cofrades arropando al Santo Titular a las puertas de la parroquia antes de emprender la procesión por las calles del barrio. El dispositivo transcurrió sin incidencias reseñables.
Caravana motorizada
La Hermandad había convocado a todos los vehículos en el aparcamiento público del Barrio del Pilar para ordenar la salida. La comitiva arrancó con una pick up portando la imagen del Santo, seguida de un guiño a la memoria local y a la afición por el motor.
- El histórico camión de bomberos «Zapatones».
- Una decena de motocicletas Guzzi.
- Coches clásicos de distintos modelos.
- Varios camiones de apoyo.
El paso del convoy dejó una estampa de contraste entre vehículos veteranos y más modernos, con cofrades y conductores acompañando el tramo inicial y público apostado en las aceras.
Impulso vecinal y apoyo municipal
Desde Movilidad, el concejal Miguel Hervás felicitó al nuevo hermano mayor, José Luis Amador Ballesteros, y a su junta por «dar un paso al frente» y recuperar una tradición de barrio con arraigo en la ciudad. Hervás expresó el compromiso de colaborar desde los servicios municipales para ganar visibilidad y proyección en próximas ediciones.
Por su parte, Amador Ballesteros valoró la buena acogida del programa y el ambiente en torno a la Hermandad. «La idea es que se vea más esta fiesta en el barrio y en toda Ciudad Real», trasladó de forma escueta tras la procesión.
Programa popular
El calendario arrancó el 8 de julio con los cultos previos y se centró este sábado en los actos principales. Al mediodía se compartieron migas y limoná preparadas por la Federación de Peñas, punto de encuentro antes de la tarde grande. La jornada se cerró con una verbena popular, amenizada por la orquesta Clave de Sol, tras el recorrido procesional.
La Hermandad insistió en la coordinación previa para ordenar la caravana y agilizar la bendición por tandas de vehículos, un esquema que facilitó el tránsito de turismos, motos y camiones sin afectar en exceso a la movilidad en el perímetro del barrio.
San Cristóbal, patrón de los conductores, volvió así a ocupar su lugar en el calendario popular de Ciudad Real, con un formato tradicional y el compromiso de reforzarlo de cara a próximos años si se mantiene la respuesta vecinal y el apoyo institucional.
