Los escolares respaldan concursos de Marcapáginas y Creación Literaria con más de 1.400 trabajos

Ciudad Real cerró las actividades del Día del Libro con la entrega de los premios de los concursos escolares de Marcapáginas y de Creación Literaria en el Museo López Villaseñor. El acto, organizado por el servicio municipal de Bibliotecas de la concejalía de Cultura, reunió a alumnado premiado, familias y parte del profesorado.

Las dos citas, con larga trayectoria en la ciudad, han vuelto a registrar una respuesta masiva: más de 1.400 trabajos presentados, con casi 450 originales en Creación Literaria y cerca de 1.000 diseños en Marcapáginas, según datos facilitados por el Ayuntamiento. Los premios correspondían a la XXXV edición del Concurso de Marcapáginas y a la XXXVII del Concurso de Creación Literaria.

Alta participación escolar

La concejala de Educación, María José Escobedo, y el concejal de Cultura, Pedro Lozano, presidieron la ceremonia junto a otros miembros de la corporación. Escobedo subrayó la respuesta del alumnado y el papel de la escuela en el fomento de la lectura y la expresión escrita. «Queremos que niños y niñas sean creativos y recuerden lo importante que es leer», apuntó.

La edil enmarcó el impulso municipal a estas convocatorias en el contexto digital actual, marcado por «imágenes rápidas y textos cortos» que, advirtió, pueden erosionar atención, concentración y creatividad. El consistorio reivindica estos certámenes como herramientas prácticas para anclar hábitos de lectura y escritura en edades tempranas.

Premios por categorías

Ambos concursos se estructuran por tramos de edad y reconocen a los dos mejores trabajos en cada categoría. En el de Creación Literaria, además, el jurado otorgó un accésit por la alta calidad de los textos y se falló un premio especial, concedido por el Patronato Municipal de Personas con Discapacidad, a la mejor obra relacionada con la discapacidad.

Los ganadores de Creación Literaria leyeron fragmentos de sus textos durante el acto, celebrado en el salón del Museo López Villaseñor, en un formato que combinó la proclamación de los premios con la lectura pública. Al evento acudieron familiares de los premiados y algunos docentes, que acompañaron a los escolares en una jornada de cierre del programa del Día del Libro.

Un marco cultural consolidado

El Museo López Villaseñor, sede habitual de actividades culturales municipales, sirvió de escenario a una entrega que consolida dos concursos clásicos del calendario educativo y cultural de la ciudad. La continuidad de estas ediciones —XXXV y XXXVII, respectivamente— evidencia su arraigo en la comunidad escolar, que año tras año sostiene el atractivo de ambas convocatorias con una participación elevada.

La organización corre a cargo del área de Bibliotecas de la concejalía de Cultura, que mantiene abiertas estas líneas de trabajo con los centros educativos para estimular la creatividad plástica y literaria. La coordinación con los colegios y el seguimiento por parte del profesorado explican, según el Ayuntamiento, la regularidad y amplitud de la respuesta.

Clausura del Día del Libro

Con la ceremonia de premios, el Ayuntamiento dio por concluida la programación del 23 de abril. La jornada se cerró con el reconocimiento público a los trabajos seleccionados y el recordatorio de la finalidad de los concursos: hacer de la lectura y la escritura un hábito cotidiano y compartido entre los más jóvenes.

La edición de este año vuelve a dejar dos señales: volumen de participación muy alto y diversidad de propuestas, desde la síntesis visual de los marcapáginas a narraciones y poemas que abordan temas escolares y sociales. El consistorio avanzó su voluntad de mantener el esquema de categorías y galardones, así como la colaboración con el Patronato de Personas con Discapacidad para seguir premiando obras que promuevan la inclusión.

Sin novedades sustanciales en las bases, la convocatoria ha reforzado su perfil formativo y de promoción lectora. La combinación de aula, biblioteca y museo como espacios de creación y exhibición pública ha marcado el tono de un cierre de Día del Libro de perfil cívico y eminentemente escolar.

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