Un total de 2.005 personas se inscriben en el Registro de Voluntades Anticipadas

Castilla-La Mancha refuerza el ejercicio del final de la vida con un balance en máximos del Registro de Voluntades Anticipadas. Este instrumento permite dejar por escrito qué atención sanitaria y cuidados se desean recibir si, llegado el momento, la persona no puede expresarlos por sí misma. El sistema, activo desde 2006, consolida su uso con un récord de inscripciones en 2025 y un incremento sostenido de donantes de órganos.

En 2025 se registraron 2.005 declaraciones, la cifra anual más alta desde 2006. En total, desde octubre de 2006 hasta el 30 de junio de 2025, se han inscrito 14.360 otorgantes en la región. El avance se apoya en una red estable de oficinas y en una tramitación pensada para garantizar la autonomía del paciente y el respeto a sus decisiones clínicas.

Desde 2006 hay 14.360 otorgantes inscritos en Castilla-La Mancha, con un perfil mayoritariamente femenino y una presencia destacada en las provincias de Albacete, Ciudad Real y Toledo. La figura, vinculante para los profesionales sanitarios, cobra relevancia en una fase del ciclo vital en la que, con frecuencia, la intervención clínica es intensa y las familias se ven abocadas a decidir en ausencia de la voluntad explícita del paciente.

Qué es y cómo funciona

La declaración de voluntades anticipadas no es un mero formulario. Es el resultado de un proceso deliberado y asesorado en el que la persona especifica, con antelación, qué actuaciones acepta o rechaza para su atención sanitaria y cuidados cuando ya no pueda decidir por sí misma. La instrucción solo se aplica en ese supuesto y su contenido guía las decisiones clínicas.

Este documento puede incluir preferencias sobre limitación del esfuerzo terapéutico, medidas de confort o sedación, así como la donación de órganos o del cuerpo y, en los supuestos reconocidos por la ley, el ejercicio del derecho a la prestación de eutanasia. La declaración vincula a los profesionales sanitarios con independencia del lugar en el que se produzca la atención o el fallecimiento.

El objetivo es claro: reforzar la autonomía del paciente y evitar decisiones ajenas a su voluntad en momentos críticos. La norma regional que desarrolló el registro (Decreto 15/2006) estableció garantías de procedimiento y de acceso que hoy se mantienen y se amplían con más puntos de información.

Récord de inscripciones en 2025

El año 2025 cerró con 2.005 nuevas declaraciones, el mayor número anual desde la puesta en marcha del Registro de Voluntades Anticipadas. La tendencia al alza se consolida y va acompañada de un aumento de quienes expresan su voluntad de donar: el 64,24% de las personas que registraron su documento en 2025 se declararon donantes, por encima de la media histórica regional.

En el conjunto de inscripciones acumuladas desde 2006, 8.353 otorgantes (el 58,17%) han manifestado su disposición a donar órganos. La previsión es que este porcentaje se mantenga por encima de la media, a la luz de los datos del último ejercicio y de la mayor familiaridad social con el documento y sus implicaciones.

La regulación de la eutanasia también ha dejado huella en el contenido de las declaraciones. Desde la entrada en vigor de la ley en junio de 2021, más del 60% de las voluntades anticipadas incluyen la solicitud de la prestación en los supuestos legales. Este dato confirma que la ciudadanía utiliza el registro para ordenar, de manera expresa, decisiones sensibles del final de la vida.

Dónde y cómo registrarlo

La red autonómica suma 15 puntos de información y 62 oficinas habilitadas en delegaciones provinciales y centros sanitarios. En ellas se ofrece información, asesoramiento sobre el proceso y apoyo en la formalización y el registro del documento. El personal está formado para acompañar decisiones complejas y garantizar que el contenido sea claro y aplicable.

La vía de tramitación más utilizada es la comparecencia ante el propio Registro: el 97,85% de las declaraciones se formalizan ante personal funcionario. También es posible hacerlo ante notario (1,57%, 225 documentos) o, en menor medida, ante tres testigos (0,58%, 83 documentos). La elección del canal no altera la validez ni las garantías del procedimiento.

El documento puede actualizarse o revocarse en cualquier momento mientras la persona conserve capacidad para decidir. Su consulta por parte del personal sanitario se realiza en el contexto asistencial pertinente, siempre y cuando el paciente no pueda manifestar su voluntad en ese momento.

Perfil de los otorgantes

La participación es mayor entre mujeres: el 63,42% de las personas inscritas son mujeres frente al 36,58% de hombres. Por provincias, Albacete concentra 3.766 inscripciones; Ciudad Real, 3.534; Toledo, 3.434; Guadalajara, 2.284; y Cuenca, 1.342. La distribución refleja una implantación homogénea del registro, con mayor peso en las áreas más pobladas.

El crecimiento de las inscripciones en 2025 y el repunte de los donantes sugieren una mayor interiorización social de la planificación anticipada de decisiones. La disponibilidad de información y la capilaridad de las oficinas han facilitado que más ciudadanos formalicen su voluntad con tiempo y respaldo profesional.

En un contexto de envejecimiento y cronicidad, la herramienta ofrece seguridad jurídica y una guía clara para equipos clínicos y familias. El registro, diseñado para activar la autonomía del paciente en la práctica, se ha convertido en una palanca efectiva para que las decisiones del final de la vida respondan, de forma acreditable, a los deseos de quien las expresa.

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