La Escuela de Protección Ciudadana de Castilla-La Mancha reunió este 31 de octubre en Toledo a 41 jefes y mandos de la Policía Local de las cinco provincias para una jornada de trabajo centrada en salud mental y prevención de riesgos laborales. La cita, inaugurada por el director general de Protección Ciudadana, Emilio Puig, y con la participación técnica de la Policía Nacional, puso el foco en reforzar protocolos internos y criterios de coordinación formativa de cara al próximo año.
La salud mental fue el eje de la jornada, concebida como un desafío creciente en el ámbito de la seguridad. En paralelo, se revisaron las últimas novedades sobre la gestión de los servicios de Seguridad Pública adscritos a la Dirección General y el funcionamiento de la propia Escuela, además de recoger aportaciones para la oferta formativa específica del colectivo.
La organización subrayó el peso operativo de las Policías Locales en la región. En Castilla-La Mancha prestan servicio cerca de 2.100 policías locales, un cuerpo que concentra parte esencial de la respuesta ante emergencias y que, según distintos estudios, afronta un impacto psicosocial significativo.
Salud mental, eje de la jornada
Especialistas del Cuerpo Nacional de Policía abordaron los factores de riesgo psicosocial en profesiones de seguridad y propusieron medidas preventivas de aplicación inmediata. Se incidió en la promoción de la salud mental en plantilla, la detección temprana y la reducción del estigma interno.
Los especialistas insistieron en implantar programas de apoyo emocional para prevenir la conducta suicida y articular canales de ayuda confidenciales, con seguimiento profesional y derivación cuando sea necesario. Se trató también la gestión del estrés operativo, la fatiga acumulada y la exposición a incidentes críticos.
La prevención de riesgos laborales se abordó como herramienta de protección integral. Se repasaron procesos clave —evaluación de riesgos, planificación preventiva y revisión continua— con el objetivo de integrar estos elementos en los planes de servicio. Según se recordó, la literatura disponible sitúa la ansiedad y la depresión con un riesgo hasta el doble respecto a la población general entre los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Formación continua y coordinación
La jornada sirvió para actualizar criterios de coordinación entre jefaturas y para alinear contenidos formativos con necesidades reales de las plantillas. La Policía Local es el grupo de activación de emergencias con más actividad en la Escuela de Protección Ciudadana, lo que obliga a una actualización constante de procedimientos y habilidades.
Los responsables conocieron cambios en la gestión de la Escuela y en los servicios de Seguridad Pública autonómicos, así como propuestas de itinerarios formativos en materias operativas, mando y gestión, atención a víctimas, riesgos laborales y apoyo psicosocial. Se recogieron aportaciones para ajustar cargas lectivas, metodologías y evaluación de competencias.
Además del contenido técnico, el encuentro se utilizó como espacio de intercambio de experiencias entre jefaturas, tanto en el plano organizativo como en la implantación de buenas prácticas internas y de coordinación con otros recursos de emergencia.
Protocolo con la Policía Nacional
La actividad se enmarca en el protocolo firmado en julio entre el Gobierno regional y la Dirección General de la Policía, destinado a fomentar acciones de asesoramiento, apoyo técnico y formación en prevención de riesgos laborales en las Policías Locales de Castilla-La Mancha.
El acuerdo, suscrito por el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, y el director general de la Policía, Francisco Pardo, prevé que ambas partes aporten recursos humanos y materiales para su despliegue. La colaboración prioriza la difusión de conocimiento, la mejora de herramientas de evaluación y la capacitación específica en riesgos psicosociales.
La presencia en la jornada de la jefa de la Unidad de Coordinación de Prevención de Riesgos Laborales de la Subdirección General de Recursos Humanos y Formación de la Policía Nacional, Sheila María González, reforzó el componente técnico del encuentro.
Participación territorial
Participaron 41 jefes y mandos de la Policía Local de las cinco provincias, integrados en 30 jefaturas. La representación abarcó municipios de Albacete, Ciudad Real, Guadalajara, Cuenca y Toledo, reflejando la diversidad de realidades operativas del territorio y la necesidad de protocolos homogéneos.
Desde Albacete acudieron Caudete, Hellín y Villamalea. De Ciudad Real, Almodóvar del Campo, Argamasilla de Alba, Bolaños de Calatrava, Daimiel, Membrilla, Socuéllamos, Villarta de San Juan y Viso del Marqués. La provincia de Guadalajara estuvo presente con Cabanillas del Campo, El Casar, Guadalajara y Torrejón del Rey. También asistió la jefatura de la ciudad de Cuenca.
Toledo concentró la mayor representación, con Alameda de la Sagra, Borox, Carranque, Casarrubios del Monte, Corral de Almaguer, Illescas, La Guardia, La Puebla de Montalbán, La Villa de Don Fadrique, Madridejos, Olías del Rey, Quintanar de la Orden, Toledo, Urda, Villacañas, Yeles, Yepes y Yuncos.
La Escuela de Protección Ciudadana, dependiente de la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, se consolida así como punto de encuentro técnico para los mandos de la Policía Local y como palanca para estandarizar prácticas de prevención y cuidado del personal en primera línea.
