El Taller de Musicoterapia para mayores convirtió durante dos jornadas, martes y miércoles, el salón de baile del Antiguo Casino en un espacio de participación activa y disfrute compartido. La cita registró un gran éxito de participación, con el salón casi lleno y un público mayoritario que no se limitó a escuchar: cantó, marcó ritmos y asumió un papel central en la propuesta.
Impulsada por la Concejalía de Servicios Sociales junto a la Orquesta Filarmónica de La Mancha (OFMAN), la actividad contó con la actriz y cantante Alicia Montesquiu como maestra de ceremonias. El diseño del taller, basado en piezas conocidas y dinámicas guiadas, facilitó que los asistentes se integraran de forma natural con la orquesta.
La iniciativa vuelve dos años después de su primera edición, atendiendo a la demanda de las propias personas mayores. El objetivo declarado: fomentar vida activa y bienestar a través de la música, con la participación de residencias de mayores, del centro de adultos y de numerosos particulares.
Alta participación y dinamismo
La respuesta superó las previsiones de los organizadores, que vieron el salón del Antiguo Casino casi al completo en ambas sesiones. La clave estuvo en un formato que rompió la barrera entre escenario y patio de butacas: las personas mayores pasaron de espectadoras a intérpretes ocasionales, acompañando a la orquesta en los estribillos y en patrones rítmicos sencillos.
Montesquiu condujo el hilo del taller con consignas claras y breves intervenciones escénicas que animaron la interacción. El repertorio, formado por obras populares y fragmentos reconocibles, favoreció una rápida conexión emocional y una respuesta coral.
Según destacó la Concejalía, los asistentes “se convirtieron en coprotagonistas del espectáculo”, uno de los objetivos buscados para reforzar la socialización y el sentido de pertenencia del grupo.
Efectos terapéuticos de la música
La concejal de Servicios Sociales, Aurora Galisteo, valoró la acogida y subrayó la utilidad de la propuesta: «la música tiene un gran poder y muchos beneficios, no solo a nivel cognitivo». Con este enfoque, el taller fue concebido como una experiencia global que combina estimulación mental, movimiento y emoción compartida.
En la misma línea, el director de la OFMAN, Francisco Antonio Moya, remarcó la naturaleza integradora de la sesión y la implicación del público, que acompañó a la orquesta en diferentes momentos. La organización incidió en los beneficios cognitivos, emocionales y psicomotrices asociados a la práctica musical, especialmente relevantes en la promoción de una vida activa en la madurez.
Moya sostuvo que propuestas así resultan valiosas para «fomentar la vida activa de los mayores y que disfruten a través de la música», enfatizando el valor de la experiencia compartida frente a un formato estrictamente contemplativo.
Una propuesta que vuelve
La Concejalía reeditó el taller tras la experiencia piloto celebrada hace dos años y a petición expresa de su público objetivo. Durante dos días, martes y miércoles, el Antiguo Casino acogió sesiones consecutivas a las que acudieron residencias, el centro de adultos y personas inscritas a título particular.
El esquema se apoyó en un repertorio accesible, dinámicas de llamada y respuesta y ejercicios sencillos de coordinación. Este planteamiento favoreció la participación de perfiles diversos de mayores, ajustando la intensidad a cada grupo sin perder ritmo ni cohesión.
Al cierre de las dos jornadas, la Concejalía expresó su satisfacción por la implicación mostrada y por el ambiente generado en el salón. El tándem Servicios Sociales–OFMAN volvió a demostrar capacidad de convocatoria con una propuesta que coloca la experiencia musical en el centro y que, según los organizadores, seguirá explorando vías para ampliar su alcance en próximas citas.
