Fuencaliente encendió sus hogueras por la Candelaria este sábado con música, convivencia y el tradicional Día del Tizne. La delegada de la Consejería de Igualdad en Ciudad Real, Manoli Nieto-Márquez, arropó la cita y subrayó la necesidad de preservar el patrimonio inmaterial que define a los pueblos de la provincia.
El Ayuntamiento recuperó el concurso de migas e incorporó visitas guiadas al Centro de Interpretación del Arte Rupestre, dos añadidos que reforzaron un programa concebido para celebrar y transmitir las costumbres locales. La festividad, de arraigo en la localidad, volvió a congregar a varios centenares de personas.
Desde el Gobierno de Castilla-La Mancha se insistió en que la conservación de las tradiciones heredadas de generación en generación es una seña de identidad y una herramienta de cohesión social, especialmente en el medio rural. La Junta remarcó que proteger estos ritos fortalece la identidad cultural y el arraigo en la provincia de Ciudad Real.
Una Candelaria con identidad
Nieto-Márquez destacó la «singularidad» de una fiesta que combina hogueras, música y espacios de encuentro vecinal. El Día del Tizne, en el que se tizna con carbón a los asistentes, sigue siendo uno de los rasgos más reconocibles de la celebración, ligado a la participación y al carácter popular de la jornada.
El encendido de las hogueras volvió a ser el momento central del programa. En ese marco, la delegada incidió en la importancia de conservar y transmitir la festividad por vía oral, un objetivo compartido con el equipo de Gobierno municipal de Fuencaliente, que trabaja para reforzar esa cadena intergeneracional.
La organización de actividades en torno al fuego refuerza el componente comunitario de la Candelaria, una cita que el municipio identifica como parte sustancial de su calendario festivo y de su vida social.
Respaldo institucional y público
La delegada de Igualdad asistió acompañada por el alcalde, Rubén Francisco Paz, en una imagen de coordinación entre administraciones. Nieto-Márquez defendió que las tradiciones populares actúan como «motor de cohesión y desarrollo» en el ámbito rural y animó a perseverar en su cuidado.
La afluencia, que año tras año reúne a varios centenares de personas, refuerza el valor social de la festividad y su capacidad para sumar a vecinos y visitantes en torno a un programa que conjuga ritos, gastronomía y divulgación cultural.
La apuesta por conservar estas prácticas no solo mantiene viva la identidad cultural, sino que abre oportunidades de futuro en los municipios, según trasladó la representante autonómica durante la tarde festiva.
Ritos y novedades de este año
El Ayuntamiento de Fuencaliente recuperó el tradicional concurso de migas, uno de los hitos gastronómicos asociados a la jornada de hogueras. La vuelta de este certamen formó parte de un esfuerzo por reforzar los elementos más reconocibles de la Candelaria.
Como complemento, se incorporaron visitas guiadas al Centro de Interpretación del Arte Rupestre. La programación sumó así un componente divulgativo para poner en valor un recurso cultural del municipio y ofrecer una experiencia más completa durante la celebración.
Con estos mimbres —ritos de fuego, participación popular y actividades culturales— la Candelaria de Fuencaliente se mantiene como una cita de referencia en el suroeste de Ciudad Real. La combinación de tradición y actualización programática guía la estrategia local para asegurar la transmisión oral y el arraigo de la fiesta en las próximas generaciones.
