La Primavera, la escultura más reconocible del Parque de Gasset de Ciudad Real y obra del artista local Jerónimo López Salazar, vuelve a relucir. El Ayuntamiento ha culminado esta semana su restauración, coincidiendo con el centenario de su inauguración, dentro de un programa municipal de conservación del patrimonio escultórico.
La actuación se inscribe en un plan que moviliza 30.000 € de inversión e incluye intervenciones en otras tres piezas de la ciudad. El objetivo es consolidar las obras más expuestas al desgaste y asegurar su correcta conservación.
Tras una intervención de tres semanas, la figura recupera su lectura formal y los detalles originales. La Primavera vuelve a lucir su aspecto original y refuerza su valor como hito identitario del parque y de la ciudad.
Una intervención a fondo
El equipo de Conservation Pro, dirigido por el restaurador Javier García Lozano, ha abordado un deterioro acusado por la presencia de líquenes y algas. Se aplicaron tratamientos biocidas, limpiezas controladas y técnicas de consolidación en los puntos más sensibles para detener la degradación y devolver continuidad al material.
La ubicación de la pieza, en el centro de una fuente, complicó la intervención por la humedad y la acción constante del agua. El proceso ha permitido recuperar el equilibrio estético, estabilizar la superficie y, como hallazgo relevante, rescatar la firma original del autor, oculta durante décadas bajo la pátina acumulada.
El Ayuntamiento subraya que el resultado restituye la volumetría, el modelado y los matices de la obra, a la vez que acota los riesgos futuros con medidas de conservación preventiva adaptadas a su entorno.
Un plan municipal de patrimonio
El concejal de Cultura, Pedro Lozano, supervisó el final de los trabajos junto a la hija del escultor, Carmen López-Salazar Pérez, y al equipo técnico. Lozano destacó la utilidad de la actuación «para consolidar la pieza y asegurar su conservación durante muchos años», y enmarcó los trabajos en un plan municipal de conservación del patrimonio escultórico. «Invertir en patrimonio no es un gasto», apuntó, en referencia al impacto cultural y turístico.
El programa, ejecutado con empresas especializadas con trayectoria y proyección internacional, busca proteger y poner en valor el conjunto escultórico urbano, incentivar su mantenimiento y favorecer su lectura como parte del paisaje cotidiano.
Otras piezas intervenidas
- La cruz del Parque de Gasset.
- La Apolonia del cementerio municipal.
- La Virgen de García Donaire en la plaza del Carmen.
Estas actuaciones se acometen de forma coordinada para optimizar recursos, priorizar las zonas más expuestas y homogeneizar criterios de conservación en el espacio público.
La obra y su memoria
La Primavera se inauguró el 14 de agosto de 1925, coincidiendo con el inicio de la feria. Cien años después de su inauguración, mantiene su condición de símbolo de modernidad: representó un desnudo femenino en un espacio público, algo poco frecuente en la España de la época, y quedó asociada desde entonces al renacer estacional que evoca su título.
Durante la visita, Carmen López-Salazar Pérez expresó su emoción por la recuperación de la obra de su padre y recordó su significado: «simboliza el despertar de la naturaleza». Agradeció el compromiso municipal con una pieza que forma parte de la memoria colectiva de la ciudad.
Con la restauración, el Consistorio reafirma su apuesta por la conservación y la promoción de las artes en el espacio urbano. La pieza vuelve a integrarse en la fuente del Parque de Gasset con su lectura original, a disposición de vecinos y visitantes, y con medidas que buscan garantizar su estabilidad a largo plazo.
La recuperación de La Primavera, y de las obras asociadas al plan, consolida un itinerario escultórico que refuerza la identidad de Ciudad Real y sus valores culturales, al tiempo que abre la puerta a futuras intervenciones con criterios de sostenibilidad y mantenimiento continuado.
