El Ayuntamiento de Ciudad Real ha formalizado la compra de alrededor de 45 hectáreas en el Parque Arqueológico de Alarcos. La operación, firmada en el salón de plenos por el alcalde, Francisco Cañizares, y Rafael Ayala, en representación de la familia propietaria, convierte al consistorio en titular de unos terrenos llamados a concentrar nuevos usos culturales, formativos y medioambientales. El regidor defendió la adquisición como un futuro “motor cultural y social” para la capital.
La compra se ha cerrado por un importe de 931.000, según expuso el alcalde, que agradeció la “generosidad” de los vendedores al aceptar una cuantía que, afirmó, sería inferior a la que habrían obtenido en una transacción privada. El Ayuntamiento enmarca la operación en un proyecto de largo recorrido para reforzar la actividad en Alarcos y ampliar el suelo de titularidad pública en el entorno.
“Esto no se compra para el Ayuntamiento, sino para que se convierta en un lugar vivo”, resumió Cañizares, que anunció un “contrato con la ciudad” para activar el espacio con programas estables y nuevas inversiones.
Alcance de la operación
Los terrenos adquiridos se integran en el perímetro del enclave arqueológico y sirven de continuidad a las parcelas municipales ya existentes en Alarcos. El Gobierno local los presenta como una pieza estratégica para ordenar y ampliar el uso público del cerro y su entorno natural, en el que destaca el Guadiana.
El alcalde subrayó la dimensión patrimonial de la compra y la vinculó con la identidad histórica de la capital. En sus palabras, se trata de “adquirir el casco histórico de nuestra ciudad”, con la vista puesta en reforzar el conocimiento y la difusión del yacimiento y su entorno.
Usos previstos y actividad
El consistorio plantea intensificar las campañas de excavación y las iniciativas formativas que ya se desarrollan en el parque. Entre las ideas en estudio figura la creación de una residencia para estudiantes, concebida para alojar a participantes en cursos, talleres y proyectos de investigación vinculados al yacimiento.
La hoja de ruta incluye, además, un programa sostenido de actividades medioambientales aprovechando el potencial del paraje natural. El Ayuntamiento apunta a itinerarios interpretativos, educación ambiental y propuestas de ocio respetuoso con el entorno, con el objetivo de consolidar un uso público ordenado del espacio.
El plan abre también la puerta a ajustes en tradiciones locales. Cañizares mencionó que la Romería de Alarcos podría recuperar su celebración en el entorno del río, opción que ahora se facilita gracias a la nueva titularidad municipal del suelo.
Gobernanza y alianzas
El Gobierno local quiere implicar a las instituciones y entidades que ya operan en Alarcos para coordinar la gestión y sumar contenidos. La aspiración municipal es que el recinto funcione como un espacio “de referencia”, con programación estable y colaboración público-privada que dé continuidad a las actividades a lo largo del año.
La operación se presenta como un paso “que no podía dejar pasar” la capital, en palabras del alcalde, por su potencial para generar proyectos educativos, culturales y de ocio de impacto en las próximas generaciones. El consistorio sitúa la adquisición como base sobre la que desplegar nuevas fases de intervención y consolidar la vocación pública del parque.
Con la firma, Ciudad Real refuerza su presencia en uno de sus enclaves más singulares. El compromiso municipal es activar el espacio con usos abiertos y sostenibles, y convertir Alarcos en un polo estable de actividad que conecte patrimonio, naturaleza y formación.
