Ciudad Real guardó este 20 de febrero un minuto de silencio convocado por la Subdelegación del Gobierno para condenar las tres últimas muertes por violencia de género en España. En el acto, el delegado provincial de Desarrollo Sostenible, Agustín Espinosa, apeló a la juventud a “alejarse de los mensajes negacionistas” que trivializan o cuestionan la violencia machista.
El acto, impulsado por la Subdelegación del Gobierno en Ciudad Real, quiso visibilizar el rechazo institucional a los últimos asesinatos machistas y reforzar la respuesta pública frente a esta violencia. El representante regional reclamó educación y coordinación política para atajarla y pidió activar sin demora los recursos disponibles para la protección de las víctimas.
Llamada a la cautela ante el negacionismo
Espinosa advirtió de la persistencia de discursos que “todavía niegan” la violencia de género y pidió a los jóvenes “estar muy atentos a los mensajes” que circulan en su entorno inmediato para evitar que esas narrativas se repliquen. Subrayó que no se trata solo de un fenómeno generacional, sino de una realidad estructural que requiere vigilancia social continuada.
El delegado insistió en que la respuesta debe cimentarse en la educación y en el diálogo entre todas las fuerzas políticas. Reclamó un compromiso sostenido que blinde el consenso institucional y social frente a los intentos de deslegitimar o minimizar la violencia contra las mujeres.
Remarcó, además, el impacto de la violencia vicaria, cuando los agresores instrumentalizan a los hijos para causar daño. Lo definió como un daño “absolutamente irreparable” no solo para la víctima mortal, sino para el conjunto de la familia y su entorno. La violencia vicaria, alertó, multiplica el alcance del daño y exige respuestas de protección específicas para menores.
Recursos y presencia institucional
Acompañado por la delegada provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Amparo Bremard; el subdelegado del Gobierno, David Broceño; y el concejal de Hacienda de Ciudad Real, Guillermo Arroyo, Espinosa reiteró la necesidad de activar cuanto antes las vías de ayuda. Instó a las víctimas a recurrir a los recursos del Gobierno de Castilla-La Mancha frente a la violencia de género y la violencia vicaria.
“No podemos seguir soportando tantos casos”, señaló, al tiempo que subrayó que el Ejecutivo regional mantendrá su respuesta pública. La Junta, afirmó, no se cansará de asistir a minutos de silencio ni de expresar su confrontación con quienes ejercen la violencia o con quienes la niegan.
El delegado enmarcó su llamamiento en una estrategia de prevención y detección temprana que, dijo, debe apoyarse en la educación, la implicación de las administraciones y la coordinación con el ámbito municipal y estatal. Reivindicó la continuidad de los gestos públicos de repulsa como parte de una respuesta que combine apoyo a las víctimas, rechazo social y recursos efectivos de protección.
