Un total de 21 integrantes de grupos de intervención en emergencias aprenden reanimación y desfibrilación

La Escuela de Protección Ciudadana de Castilla-La Mancha, dependiente de la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, ha acogido en Toledo un curso de reciclaje para intervinientes de emergencias en reanimación cardiopulmonar (RCP) y manejo del desfibrilador automático (DEA). La actividad reunió a 21 asistentes de distintos servicios y constituye la primera de tres ediciones programadas en 2026 para reforzar la capacidad de respuesta ante paradas cardiorrespiratorias.

El objetivo del programa, enmarcado en medicina de urgencias, es refrescar y ejercitar los procedimientos esenciales que pueden marcar la diferencia en los primeros minutos de un infarto, garantizando intervenciones seguras y eficaces hasta la llegada de los recursos sanitarios. Al inicio del curso asistió el director general de Protección Ciudadana, Emilio Puig.

Reciclaje en RCP y DEA

El temario ha puesto el foco en el reconocimiento de la parada cardiorrespiratoria y en la toma de decisiones desde el primer contacto. Los participantes trabajaron protocolos de actuación con un único interviniente y en equipo de dos, asignando roles de líder y acompañante para optimizar tiempos y calidad de las maniobras.

La parte práctica incluyó la apertura y el soporte de la vía aérea, el manejo del DEA y su integración con las compresiones torácicas, tanto en escenarios de un interviniente como en escenarios coordinados por parejas. Se incidió en secuencias, ritmos de compresión y ventilación, seguridad de la escena y verificación del pulso y la respiración.

Perfiles y procedencia

Entre los 21 asistentes hubo personal de Policía Local, Bomberos, agrupaciones de voluntarios de Protección Civil y del Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 1-1-2 de Castilla-La Mancha, además de voluntariado. En Policía Local, acudieron agentes de Almagro, Daimiel, Manzanares y Puertollano (Ciudad Real), La Roda (Albacete) y Guadalajara.

En el ámbito de extinción de incendios, participaron bomberos de Cuenca y de los consorcios provinciales de las diputaciones de Albacete y Toledo. Por parte de Protección Civil, se formaron integrantes de las agrupaciones de Numancia de la Sagra, Torrijos, Valmojado y Yuncos (Toledo), además de Ruidera (Ciudad Real). A este grupo se sumaron dos componentes del 1-1-2.

Entrenamiento orientado a la primera intervención

El curso ha priorizado procedimientos de alta transferencia al terreno: evaluación primaria, activación de recursos, compresiones de calidad, uso temprano del DEA y continuidad asistencial sin interrupciones. También se repasaron aspectos de comunicación y coordinación entre perfiles operativos, claves cuando el primer contacto lo realiza un policía, un bombero o un voluntario de Protección Civil.

La metodología combinó recordatorio teórico con estaciones prácticas y simulaciones, con el fin de afianzar destrezas y tiempos críticos. Se reforzaron pasos de seguridad, control de la escena y verificación del estado del paciente, así como la integración del soporte de vía aérea con la desfibrilación cuando los medios y el número de intervinientes lo permiten.

Plan anual de formación

La Escuela de Protección Ciudadana desarrollará tres ediciones a lo largo del año de esta acción formativa para llegar al mayor número posible de grupos de emergencia de Castilla-La Mancha. Esta ha sido la primera convocatoria, con la que se busca que policías, bomberos y voluntariado puedan realizar una primera intervención sanitaria relacionada con la RCP «con garantía para el paciente», según los objetivos del programa.

La planificación en varias ediciones persigue homogeneizar criterios de actuación, actualizar técnicas a estándares vigentes y extender el uso seguro del DEA en el territorio, de forma que aumente la probabilidad de recuperación de quienes sufran una parada cardiorrespiratoria antes de la llegada del soporte vital avanzado.

Deja un comentario