El Gobierno de Castilla-La Mancha adaptará edificios administrativos en desuso de Ciudad Real para crear alquiler asequible, con un objetivo de en torno a 200 alojamientos y prioridad para jóvenes, mediante colaboración público-privada. El vicepresidente segundo, José Manuel Caballero, enmarcó la medida en las propuestas presentadas en el Debate del Estado de la Región, con la vista puesta en aliviar el acceso a la vivienda.
El plan arrancará en cuatro inmuebles de titularidad autonómica en la capital: dos en la calle Paloma, uno en la calle Alarcos y otro en la carretera de Fuensanta. En conjunto suman 12.556 metros cuadrados, que la Junta prevé reconvertir en apartamentos de alquiler, con fórmulas flexibles como cohousing y coliving. La intervención se acompañará de un estudio técnico para definir el uso de cada edificio y su capacidad, según indicó Caballero junto a la delegada provincial, Blanca Fernández.
La Junta prevé ofertar viviendas con precios por debajo del mercado y contratos adaptados a etapas de transición —emancipación, búsqueda de vivienda estable o movilidad laboral—. «Es la mejor salida para estos inmuebles», resumió el vicepresidente segundo, que subrayó la vocación de permanencia de la medida y su encaje en la planificación regional de vivienda.
Conversión de edificios en vivienda
La Administración regional realizará una evaluación individualizada de cada inmueble para determinar su reconversión en alojamientos y modalidades de arrendamiento. La premisa es preservar la estructura existente y optimizar los espacios con criterios de eficiencia y coste, con especial atención a tipologías de uno y dos dormitorios.
Se contempla la incorporación de soluciones residenciales colectivas (cohousing y coliving) allí donde la configuración del inmueble lo permita. El objetivo es acelerar la puesta a disposición de oferta asequible sin esperar a promociones de obra nueva y con menor inversión por unidad.
Calendario y colaboración público-privada
La Junta asegura que ya trabaja con los instrumentos legales necesarios y en coordinación con otras administraciones, en particular los ayuntamientos. El modelo se apoyará en licitaciones que involucren a empresas privadas para la rehabilitación y gestión del parque, con control público sobre los precios del alquiler.
Las compañías que concurran podrán acogerse a ayudas y financiación de programas estatales y regionales, según avanzó Caballero. El Gobierno regional explorará además la cesión de uso o concesiones para agilizar la inversión privada, manteniendo la titularidad pública del patrimonio.
Extensión al resto de la región
La iniciativa no se limitará a Ciudad Real: la Junta prepara un catálogo autonómico de edificios en desuso para su conversión en alojamiento asequible. Paralelamente, se activará suelo público sin uso para promover nuevas promociones residenciales mediante su puesta a disposición de la iniciativa privada.
El Ejecutivo regional defiende que la movilización de patrimonio público infrautilizado es la vía más rápida para incrementar la oferta asequible, siempre con control administrativo de los estándares de calidad y los precios de arrendamiento.
Otras medidas para el acceso a la vivienda
Caballero enlazó el plan con un paquete más amplio anunciado en el debate parlamentario. Incluye préstamos a coste cero para menores de 36 años y acuerdos con entidades financieras para crear instrumentos específicos que faciliten su acceso a vivienda. También se prevé impulsar nuevos desarrollos urbanísticos donde sea viable.
El Gobierno regional plantea la recalificación de suelo rústico a urbano en zonas con riesgo de despoblación, con el fin de activar proyectos residenciales allí donde la falta de suelo urbanizable frena la oferta. La Junta sostiene que estas actuaciones, combinadas con la reconversión de edificios, pueden aliviar tensiones en el mercado del alquiler a corto y medio plazo.
El vicepresidente segundo insistió en que el objetivo es «poner a disposición de la gente» el patrimonio regional sin uso. La Administración autonómica confía en que la primera ola de actuaciones en Ciudad Real permita calibrar costes, plazos y demanda para replicar el modelo en otras capitales y municipios de Castilla-La Mancha.
