Castilla-La Mancha presume de resultados en educación ambiental y eleva el listón para el nuevo ciclo. En Valdepeñas, durante el IV Encuentro de Educación Ambiental, la Junta afirmó que este ámbito «está llegando a todos los sectores» y que el primer Plan de Acción de la Estrategia 2020-2025, concluido en diciembre, ha superado sus metas iniciales.
La inversión ha pasado de los 4 millones previstos a 5 millones, según la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, que inauguró el foro. Ese refuerzo presupuestario, sostuvo, ha permitido ampliar la red de centros implicados, impulsar proyectos en el aula y fuera de ella, multiplicar la formación para empleados públicos y otros agentes, y estrechar la colaboración con entidades locales y universidades.
El encuentro, celebrado bajo el lema «Abordar los riesgos naturales desde la Educación Ambiental», sirve además de puente entre el balance del primer plan y la planificación del siguiente. La Junta trabaja ya en el segundo Plan de Acción 2026-2030, que definirá líneas y actuaciones hasta el final del horizonte de la Estrategia.
Balance del primer plan
La Estrategia de Educación Ambiental de Castilla-La Mancha Horizonte 2030 se aprobó en junio de 2020. Cuatro años después, el Gobierno regional da por culminada o en marcha la totalidad del paquete previsto: el 100% de las 55 acciones del primer Plan de Acción están completadas o activadas, según expuso Gómez en Valdepeñas.
El salto de 1 millón adicional sobre lo presupuestado ha tenido efectos concretos: más proyectos en centros educativos, más acciones formativas y más convenios con ayuntamientos y universidades. La consejera puso el acento en el enfoque transversal y en la capacidad de la red para arraigar en distintos sectores sociales, objetivo que el Ejecutivo autonómico considera clave antes de abrir el siguiente ciclo de trabajo.
La responsable regional estuvo acompañada por la directora general de Economía Circular y Agenda 2030, Esther Haro, y por el alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín.
Incendios e inundaciones, en foco
El programa del encuentro incorpora una ponencia específica sobre educación ambiental e incendios forestales, a cargo de profesionales del Centro Operativo Regional (COR). La cita enfatiza la reducción del riesgo como eje pedagógico: «se pueden reducir los riesgos de catástrofes» con una sociedad más formada, resiliente y adaptada, defendió Gómez.
En ese marco, el Gobierno regional activará fondos específicos. Destina casi 600.000 euros del Plan PIMA de impulso al Medio Ambiente a sensibilizar frente al riesgo de incendios forestales y a consolidar una cultura de autoprotección en zonas de interfaz urbano-forestal, en un contexto de cambio climático que eleva la exposición y la vulnerabilidad.
Además, a través del programa PIMA Cambio Climático, se financiarán medidas para episodios de lluvias intensas. Habrá 589.465 euros para actuaciones ligadas a inundaciones, con el objetivo de reforzar la autoprotección, la prevención, la respuesta y la resiliencia ante eventos extremos.
Actividades y alcance en 2025
El despliegue de acciones durante el último año acredita la capilaridad del programa autonómico. En 2025 se realizaron 1.837 actividades de educación ambiental con 155.288 participantes en toda la región, según los datos ofrecidos por la Consejería de Desarrollo Sostenible.
Entre las iniciativas destacaron las visitas a Espacios Naturales Protegidos, los teatros educativos de verano en municipios de las cinco provincias, concursos de ámbito nacional como «En Plan Planeta», exposiciones itinerantes para centros educativos y campañas de sensibilización para impulsar la recogida separada de biorresiduos.
La red de encuentros regionales consolida ese ecosistema de actores. Desde 2023 se han celebrado cuatro citas con cerca de 600 asistentes en total: Toledo (2023), Cuenca (2024), Albacete (2025) y esta edición en Valdepeñas, que prevé alrededor de 200 participantes en dos jornadas.
Segundo Plan 2026-2030
La Junta ha abierto la fase de diseño del nuevo ciclo de la Estrategia. Será un proceso participativo «abierto a toda la sociedad castellanomanchega», con especial atención a los agentes y colectivos vinculados a la educación ambiental. La meta es doble: implicación activa y mejor coordinación, con un espacio estable de intercambio entre administraciones, entidades y comunidad educativa.
El segundo Plan de Acción deberá integrar la experiencia acumulada del primer quinquenio y las prioridades emergentes: desde la adaptación al cambio climático hasta la gestión del riesgo en el territorio, pasando por la educación formal y no formal, la innovación metodológica y la cooperación con el tejido local.
En Valdepeñas, el mensaje fue de continuidad con ambición: más alcance, más formación y más prevención. Con el cierre del primer ciclo y el refuerzo presupuestario acreditado, el Gobierno regional busca anclar la educación ambiental como palanca para reducir vulnerabilidades ante incendios e inundaciones y como vector de cohesión en toda la comunidad autónoma.
